MATILDE ASENSI: EL ORIGEN PERDIDO

Algunos críticos sitúan a Matilde Asensi como la Reverte femenina (Qué leer, septiembre de 2004), como la gran revelación que ha de alimentar de nuestras lecturas en los próximos años… como la nueva gallina de oro editorial…

En fin. De lo que no cabe duda es que aunque no sea (todavía) una celebridad entre nuestras estrellas literarias (aunque sin lugar a dudas está en ello), es cierto que esta periodista alicantina ya tiene una cierta escuela.
“El origen perdido” (sept. 2003) es su cuarta novela tras “El salón de ámbar” (1999), “Iacobus” (2000) y “El último catón” (2001), esta última con la friolera de 29 ediciones ….
Parece ser además que su índice de ventas (¿y consecuentemente de lectores?) progresa algo más que “adecuadamente”. y claro, como casi no podía ser de otro modo, detrás de tan fulgurante éxito la omnipresente Editorial PLaneta.

“El origen perdido” es una novela de aventuras ceñida a género llena de lugares comunes en los que el único aliciente que le falta son la muerte de algún personaje más o menos importante, alguna persecución a lo bestia o ¿por qué no? ya puestos alguna que otra escena de sexo…

Arnau Queralt, treinta y pocos, informático “de éxito”, propietario de una importante empresa de software se sumerge en el estudio de una cultura precolombina en busca de un remedio que sane a su hermano, un antropólogo de corte gris y académico. En su aventura le acompañan dos de sus empleados que además son sus únicos amigos, Proxi i Jabba.

El estudio de la cultura aymara les obliga a viajar a la selva boliviana y a adentrarse en el “Infierno verde”… la aventura a lo Indiana Jones está prácticamente servida, ataviados a lo Coronel Tapioca se aventuran nuestros urbanitas en la selva constantemente amenazados por exóticos animales (hormigas soldado y tábanos) hasta que (por ejemplo) de buenas a primeras se descubren rodeados por…

Quizá se convierta en un bestseller pero la cadencia del “librito” es tremendamente plana, los personajes son flojos, ramplones, carecen de profundidad psicológica, puros clichés.
El tiempo es mortalmente lineal, siempre hacia adelante siempre hacia adelante con un plomizo pretérito imperfecto amo y señor de 558 pàginas de novela. 558.
Las descripciones son discretas, algo evocadoras, cierto, pero posiblemente gracias más a nuestro bagaje visual que a su habilidad narradora…

En algunos ángulos de la trama uno casi se espera un par de aquellas opciones a lo Timun Mas (Elige tu propia aventura) … “si quieres que … salte a la página xx, en caso contrario continue…”

En algunos otros, sin embargo, estan a punto de aparecer “Los cinco” aquellos personajes de literatura juvenil que cuando yo era un “juvenil” ya comenzaban a estar algo pasados de moda…

Sin embargo y muy a pesar de todo, “El Origen Perdido” es uno de esos libros que enseñan la zanahoria, quiero decir que constantemente mantienen un mínima incógnita… y claro, Asensi pone la zanahoria y nosotros el borrico.
Se leen las primeras páginas, se entra en la dinámica y aún y sabiendo que el libro no mata de alegría, que probablemente no se lo vamos a recomendar a nadie y que hasta vamos a decir cuatro cosillas sobre lo aburridote que es… ahí estamos devorando página tras página hasta devorar las 500 pàginas en apenas un par de noches…

Y acaba.

Buscando por la red, un detalle interesantísimo: José Ferrandiz Lozano nos explica que Matilde Asensi no ha viajado en su vida a Bolivia. Que como Julio Verne (todos a una: alaaaaaaaa!!!!) viajaba por todo el planeta sin salir de su despacho… vaya, que todo lo que sabe sobre la selva y sobre el tema de “El origen desconocido” parece haberlo tomado de Internet, de las bibliotecas… Este dato debería aparecer en la contraportada. AL menos daría para un debate más que interesante… exceptuando a los grandes genios de la literatura…
¿es la vivencia de grandes experiencias condición sine qua non para escribir grandes textos?

Ramiro Tomé
info (arroba) arquera.com

Fuente: Pielago.com